poemas para quemar el pasado

poemas para quemar el pasado


a Martin / a lxs chicxs del 2011 
a lxs chicxs de la casa chueca


quisiera hablarte de mis amigos
tú también los amarías
están en una casa en medio del cielo
a la que no se puede llegar en línea recta
y ahí mis hermanos 
soñaban con incendios


era un edificio tomado 
en medio de la ciudad
habíamos puesto una bandera pirata 
en el último piso
Casas siempre estaba en la puerta
hablaba demasiado 
y tenía ideas poderosas
pero nadie sabía escuchar
recuerda, Casas, la policía nos rodeaba
y tú querías envolver el edificio 
en bolsas negras de basura
porque no todos tenemos sueños
que se hagan realidad


el pasado es una mano oculta 
en el bolsillo
en el centro de la mano hay un poema
no la empuñes todavía
hay algo que no has escrito
quizás la mano se te caiga
también se caen las manos de los árboles con el viento


hay una casa chueca 
en medio de un cerro
nuestra casa
donde escribíamos cosas
sin valor alguno
para salvarnos la vida
mientras mis hermanos 
soñaban con dragones


el pasado está amarrado a nosotros
con una cuerda
y por eso no podemos caminar 
en línea recta

dirás
esto es un poema
una carta inútil
llena de escombros
y no sentíamos el peso de las palabras
sentíamos el peso del mundo
Sensei practicaba con el bō de okinawa
y cuando nos encontraba destrozados
escondidos en las habitaciones
tenía un par de cosas que decirnos
para devolvernos a la vida
y es porque esta casa 
estaba hecha de palabras
donde mis hermanos soñaban 
con cosas hermosas
rodeadas por el fuego

es necesario que todo esto ocurra
que todo esto pase
un río
al que arrojamos tantos cuerpos
esperando que se detenga
no importa que lleguemos tarde
avanzaremos cuando estemos listos


quisiera hablarte de mis amigos
tú también los amarías
Denís contaba historias para niños 
que nos impedían crecer
Mauro armaba bandas de rock 
y leía poemas de baudelaire y verlaine
para reparar la pobreza
a veces nos encerrábamos a llorar 
en las habitaciones de esta casa
y cuando Ratón nos encontraba destrozados
nos dibujaba sus ratones en el cuerpo
para salvarnos la vida
recuerda, Ratón,
descontento señor descontento
ese día que quisimos parar el tránsito
en el puente Lusitania
con carritos de supermercado 
que nos robamos del Jumbo
la policía nos saltó encima
pero no pudieron alcanzarnos

nada puede ser olvidado
si lo olvidas
lo recordará tu cuerpo
hay un edificio tomado
en una ciudad que no es esta
pero parecida
llegaremos en un carri 
lleno de neumáticos y fósforos
será hermoso

Tetsuo Shima puede ser perdonado

 Tetsuo Shima puede ser perdonado

o al menos, amigos
después de las celebraciones
dejar de culparlo
de estas fechas trágicas

solo recordamos 
los días de nuestra demolición
pero no podemos recordar

nuestras vidas pasadas
los 12 primeros días del año
como comenzó el incendio
tampoco al más cruel de los sueños
y ver que es igual
a esta ciudad
demolida

no sabemos qué es este mundo
ni qué hacemos acá
un mundo lleno de árboles de pascua
derretidos
de casitas iluminadas
radicalizadas en la soledad del planeta

ayúdame Caneda
el poder los ha convertido
en una masa de carne monstruosa
mientras nosotros miramos al techo
o dormimos
y no somos capaces de ver las estrellas

ya es tarde para nosotros, Tetsuo
es la hora donde solo están abiertos
los mall chinos
y donde siempre es navidad

los portales de noticias
repiten las palabras de hombres despreciables
nada de esto es una prueba de la existencia de dios
solo de nosotros

todos los árboles de pascua
y sus adornos de colores
se han derretido
y son una masa de carne monstruosa
parecida a un corazón

ayúdame Caneda
quizás algún día todo este dolor
tenga remedio

adiós amigos, es duro morir


adiós amigos, es duro morir

 a mis amigos
a los buenos


adiós amigos, es duro morir
escribí este poema mientras juntaba
algunas monedas
para comprarme un café al lado del tren
y decirles que no estoy bien,
pero estoy mejor

adiós Kambei, Kyūzō
adiós Kikuchiyo
hermanos míos
solo me habitan mis huesos
y puedo decirles
que ya no quedan pistoleros en el valle

adiós Joseph Wladislaw, John Reisman
adiós Victor Franko
no hay poema más bello
que el asalto a un banco
nadie puede perdonarnos
aunque nos arrojen desde un avión
en algún cerro del Pacífico

adiós R. J. MacReady, Childs
adiós Palmer
nunca supimos quién era el villano
solo que estaba entre nosotros
compartiendo nuestro pan con huevo
y el café
algún día lo encontraremos
se los juro

adiós Escritor, adiós Profesor
adiós Stalker
reemplazaron la Zona
por un mall y un supermercado
les juro que su memoria vengaré
a pedradas
contra los cristales

adiós Jyn Erso, Cassian Andor
adiós K-2SO
esta mañana la ventana estaba quemada por la noche
y afortunadamente no pude ver la ciudad
para llorar por ustedes

adiós Pike Bishop, Dutch Engstrom
adiós Freddie Sykes
todo poema es innecesario
también es innecesaria su muerte,
compañeros

adiós Ana, Kenneth
adiós C. J.
estábamos rodeados
al final el enemigo siempre supo
de nuestra fragilidad

todo lo que es posible está prohibido
quisiera abrazarlos y decirles
que ya no creo en las catástrofes

adiós Rachael, Miss Salome
adiós Roy Batty
todos ustedes estarán muertos al final del día
y la lluvia correrá por las calles
donde escribimos poemas tan pequeños
y absurdos
que parecían una bomba de ruido
en botellas de plástico de 250 ml
para Coca-Cola o Sprite

la lluvia nos lavará la cara y las manos
y quisiera decirles que no han muerto en vano
pero no puedo mentirles también a ustedes

bang, bang, bang
valar morghulis
no nos engañemos
no pueden matarnos a todos

adiós amigos es duro morir

 adiós amigos
es duro morir

a los malditos
a mis amigxs


adiós amigos, es duro morir

todo es real, pero nada es verdadero
en estos poemas llenos de robos
tratamos de encontrar nuestra estrella
entre lo poco que nos queda

adiós Norman Bates, Hans Gruber
adiós soldado T-1000, Claudio Crespo
sepan
a pesar de ustedes
aplastados por el pasado
aún corremos mas que la policía

no podemos pensar en poemas
si solo pensamos en matarlos
cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte

adiós Freddy Krueger, Scar
adiós Harry Lime, Pinochet
ojalá que por cada sueño nuestro perdido
sus sueños se quemen por completo

adiós malditos, camisas negras
soplones de la pasma
empachados de realidad absoluta
escaparemos
en la autopsia emocional
de este pueblo
renunciaremos a ustedes

adiós Doctor Caligari, Graf Orlok
adiós capitán Kurtz, Francisco Franco
sepan que cruzaremos el río
solo por cruzar

adiós Bill el Carnicero, Tony Montana
adiós Bruja Malvada del Oeste
no hay otro mundo
más que mar y cerro
y encerrados en medio
seguiremos
buscando el cuchillo
con el que rebanarles el cuello

adiós Noah Cross, Saurón
adiós Eren Yeager
no tenemos la culpa
de este dolor
tampoco la cura

adiós Tony Soprano, Jack Torrance
adiós Tommy DeVito
los jefes solo quieren que nuestra sangre
corra en vano
pero todo poema es inevitable

bang, bang, bang
valar morghulis
no nos engañamos
todo hombre puede ser asesinado

adiós Tony Camote, Jason Voorhees
adiós emperador Cómodo
ni con toda su fuerza
nos harán olvidar
nuestro lugar frente al horizonte

adiós Norman Stansfield
adiós Bob Barnes
cualquier lugar puede ser una comisaría
donde ustedes serán los peores policías
pero cualquier puede ser
también un bosque

y cuando las fuerzas del orden
los antimotines, los patriotas enloquecidos
se sienten a descansar
agotados
y con los dedos agarrotados
en los gatillos de sus armas
y sientan vergüenza hasta de mirarse los zapatos

y por acá estemos aplastados
bajo toneladas de trabajo
y deudas
o arrojados al mar y a los volcanes
nuestra será la canción
que marca el fin del día

adiós amigos, es duro morir
la venganza es nuestra

poema para cuando vuelva el fascismo

 poema para cuando vuelva el fascismo

al tobi, mi perro bomba

 
Estaré cesante
o en un trabajo que odie
y compraremos panitas
y bistec de corazón
en la carnicería del 7
para que pasemos la noche

Recuerdas Tobi
los ojos de Vic
cuando se lo llevaron 
las arañas gigantes

yo recuerdo todo eso
y a todos ellos
arrancados de cuajo
del presente 
el presente es el dibujo 
de una demolición

este cerro
es una demolición
donde estamos tú y yo
atrapados en la noche
porque he estado todo el día 
en algún trabajo sin sentido

recuerdas compañero
cuando a Finn el humano 
le arrancaron el brazo
de cuajo

yo recuerdo a todos ellxs
atrapados en la noche
aquí no nos encontrarán
entre todo este polvo 
de árboles y animales
 
ellxs
disfrazados de policías

disfrazados de un oscuro corazón de policía
no saben que miro tus ojos 
de perro bomba
y allí encontré este poema
chico y café
que olvidaré pronto

en este poema que flota
en tus desquiciados ojos 
color cerro

nos rodean 
no importa
siempre estuvimos rodeados 

no escucho mas que el tic tac tic tac 
de los bichitos del cerro
el tic tac tic tac
de los eucaliptos conversando
el tic tac tic tac 
de tu valiente corazón
de perro bomba
el tic tac tic tac
de todo lo que no pueden
derrotar.

cosas que pienso cuando estoy cesante

 cosas que pienso 
cuando estoy cesante


a los soldados de la nave Sulaco


pienso en tomar el tren
mas vacío
no para ir al trabajo
no tengo donde ir
solo para ver
a que hora cierran las estaciones

y a esa hora de la noche
pienso que todos en este tren
silencioso y helado
orbitando un planeta muerto
todos ellos
casi despiertos
pegados a lo que ocurre en las ventanas
faltaron al trabajo
porque han escapado
y no tienen donde bajarse

solo los guardias del metro
trabajan y vigilan
van a algún lado
espantan a los vendedores de dulces
y a los cantantes
saben que pierdo el tiempo 
escribiendo en el trabajo
y que ya no puedo hacerlo en casa
porque pienso mucho
en los soldados 
de Alien 2
de la nave Sulaco
y lo que rayaban en sus uniformes

Crowe tiene escrito el pájaro
la chaqueta de Dietrich 
dice ángel azul
la ropa de Frost decía 
el calor del corazón
Wierbowski escribió lata enlatada
Drake tiene rayado come la manzana

los guardias saben 
que no tengo trabajo
y ni un peso
o que soy profesor
en algunas escuelas
y en vez de habitar una luna desierta
prefiero escribir
con estudiantes 
que practican el ocio

esta tripulación desechable
ellos no se parecen a los guardias
esta policía
con un uniforme tan limpio

y no podrían pensar en poemas
como Paddy Mayne o Sérpico
o los soldados de Alien 2 
que han escrito cosas en sus cascos
y las cosas que cargaban

Ferro tiene una chaqueta que dice vuela los cielos amigables
Hudson escribió Lousie
el nombre de su esposa
la ropa de Vásquez dice 
el riesgo siempre vive
Hicks se dibujó un corazón blanco

aquí 
en este tren 
orbitando una luna muerta
yo también tengo un uniforme
de cesante
y lucho por no pegarme un tiro
en vez de eso guardo la munición
para las criaturas que acechan 
entre las paredes
en los huecos del techo

game over, man, game over

todos ellos estarán muertos 
al final del día
menos yo
me quedaré mirando una pantalla 
que muestra los latidos de su corazón
y el listado de sus nombres

 estoy en un tren. hay un puñado de niñxs a cargo mío mirando por las ventanas. estamos atravesando un bosque entre belloto y valparaíso. afuera pasan los cerros. los cerros son extraños laberintos. en este período de mi vida no tengo un auto ni buena salud ni mucha ropa. tengo unas cámaras fotográficas en mal estado. los niñxs ríen y disparan al paisaje que escapa. no se enseñarles muy bien cómo funcionan y menos la composición de una fotografía, así que cada disparo es desde la intuición. estoy en el comedor de un sanatorio mental. trabajo con un grupo de pacientes. en este período de mi vida no tengo auto ni buena salud ni mucha ropa. tengo unas impresoras de inyección continua, una guillotina grande, mucho papel. he impreso algunos poemas de ximena rivera, jorge teillier, enrique lihn, gabriela mistral, antonin artaud, rimbaud, maiakovski, bolaño, alejandra pizarnik, borges y otrxs escritorxs que para bien o para mal he logrado conocer en persona. el sol entra por una ventana y les da a los pacientes en la cara pero no pestañean. una chica de rojo ordena las hojas donde han escrito sobre el encierro y las heridas en la mente. estamos en el patio de un psiquiátrico. el patio de un psiquiátrico es un extraño laberinto. docenas de pájaros chillan sentados sobre las rejas. me dan miedo los loros dice la chica de rojo . antes cuando caminaba por la playa miraba hacia acá arriba y veía esta gente sentada mirando al cielo. quiero escribir sobre esta ciudad, dice la chica de rojo, antes de marcharse. estoy en una sala de clases. en este período de mi vida no tengo un auto ni buena salud ni mucha ropa. llego tarde a todos lados. tengo muchos libros de poemas, una pequeña colección de fanzines y comics que traigo siempre a la sala. lxs cabrxs dibujan y recortan diarios. M está al fondo de la sala armando un libro blanco con frases de Arte Elegante. a M la mataron en un cerro de valparaíso hace unos meses. M escribe frases de canciones para armar poemas dedicados a su padre. nos  bajamos del tren. son un puñado de estudiantes conmigo. no se escucha ni el mar ni la ciudad, se escuchan risas, carreras y conversaciones criminales. y debajo el ruido metálico de los botones de las cámaras. miro fijamente al guardia de la estación. cuando se distrae le hago señales a J para que salten la barra del pasaje. D está comprando una botella de agua en el negocio al lado de la estación. me dice: no te metas en tantos problemas, yon. esta estación de trenes es un extraño laberinto, me dice. D es profesora con quien compartimos algunas protestas. murió este invierno, mientras yo hacía clases. estoy en una cancha de tierra. hay un puñado de niñxs a cargo mio. los vecinos tiran libros, cuadernos, juguetes, herramientas y sillones rotos. a veces me arranco a fumar sentado en las ruedas pintadas de colores. a veces buscamos objetos entre la basura o sacamos fotos de las flores amarillas que crecen por acá, antes que se transformen en fardos de paja seca. a veces ha llovido en la noche y podemos fotografiar las nubes reflejadas en los charcos de agua. estoy en el comedor de un psiquiátrico. Z trajo un parlante y escuchamos canciones de jazz. estamos leyendo poemas de Ximena Rivera. P es una paciente que lleva mucho tiempo en este psiquiátrico. P no puede escribir ni leer. pero a Z y a mí nos dicta cosas que les gustarìa decirle a sus padres. mis padres están muertos, dice P. con Z escribimos sus poemas y cartas lo más fiel posible. cada vez que suena el teléfono del psiquiátrico P llora, porque sabe que la llamada no es para ella. estoy en el cementerio 3 de playa ancha. he logrado llegar hasta acá con un puñado de cabrxs que están a mi cargo. trato de mantener el grupo unido, porque el cementerio es grande como una escuela. fotografiamos las tumbas y los puestos de flores. T tiene ambos brazos vendados. tiene el nombre de su abuela anotado en un papel y quiere encontrar su tumba. trato de mantener el grupo unido, el cementerio es un extraño laberinto. C escapa a fumar detrás de unas oficinas. C también tiene los brazos vendados. M.G. encontró unas arañas y se arranca para hacer que se maten entre ellas. M.G. no tiene los brazos vendados, pero estoy seguro que su corazón tiene profundas finas marcas. J y P tratan de entrar en un mausoleo abierto. B quiere llevarse algunos peluches del sector de niños. no importa. ya nos encontraremos de nuevo. acompaño a T a buscar la tumba de su abuela. el cementerio es un extraño laberinto. encontramos una pared de nichos con adornos desteñidos por el sol. los nombres apenas se pueden leer. T deja un ramo de flores y saca algunas fotos. unos días después T se escapará de una sala y se encerrará en el baño. no volverá al colegio en meses. quisiera mentirle y decirle que todo va a estar bien. solo le digo que dispare, o perderemos todos estos extraños instantes. cuando grande quiero ser fotógrafo, dice T. pero se que eso nunca me dará de comer. nos cuesta trabajo reunir a los cabrxs. avanzamos por el sector de las fosas comunes hasta la tumba de ximena rivera. en la tumba de Ximena no hay nada ni siquiera su nombre. así que seguimos subiendo hasta la tumba de Emile Dubois. todos pedimos un favor. yo le pido a la tumba del asesino que dejen de haber estudiantes con los brazos vendados. estoy en una micro camino a casa. en este período de mi vida no tengo un auto ni buena salud ni mucha ropa. pero tengo algunos libros que no he terminado de leer. este en particular, un anagrama amarillo que robé de la librería antertica. abro el libro e intento leer, pero después del trabajo los libros parecen no tener ninguna letra impresa. lo ocupo de carpeta y guardo papeles, dibujos y algunas cosas que no se como terminar de escribir.  también tengo una carta de despido recién firmada, que doblo en 4 partes para ocuparla de marcador de páginas.